¿Qué es un ciclo de vida de proyecto?
Los proyectos se diferencian de las tareas rutinarias del día a día: por su propia naturaleza, conllevan más riesgos que las actividades estables y habituales del negocio, y a menudo se benefician de un enfoque adaptado para gestionar el trabajo que implican.
Un proyecto suele tener un ciclo de vida que comienza desde su inicio y continúa hasta su cierre. A medida que el proyecto avanza a lo largo de su ciclo de vida, el foco del trabajo va cambiando: desde el paso inicial de analizar los impulsores y la necesidad de la inversión, pasando por la definición y planificación detallada del trabajo requerido, hasta la entrega de los resultados y, finalmente, el cierre del proyecto.
El ciclo de vida del proyecto es una forma de visualizar un proyecto desde su inicio hasta su finalización. Dividir un proyecto en diferentes etapas ayuda a los gestores de proyecto y a otros implicados a centrarse en lo que es importante en cada momento. Por ejemplo, al inicio de su ciclo de vida, el proyecto se enfoca en asegurarse de que la idea de inversión es sólida, encaja con la estrategia general y merece ser investigada con mayor detalle. A medida que avanza hacia una definición y planificación más detalladas, el foco cambia hacia garantizar que el proyecto se sustenta sobre bases sólidas y que se han establecido una gobernanza y unos controles claros y eficaces. Cuando se entregan los productos del proyecto, es importante asegurarse de que se generan los resultados correctos con la calidad adecuada, de que el avance se mantiene según lo previsto y de que los riesgos e incidencias se resuelven. Y al final del proyecto, el foco se centra en cerrar los flecos pendientes, garantizar que los productos elaborados han sido transferidos a las áreas operativas y reflexionar sobre las lecciones aprendidas para mejoras que puedan transmitirse y servir de ayuda a futuros proyectos.
Tipos de ciclo de vida del proyecto
Ciclo de vida lineal
Un ciclo de vida de proyecto lineal (también conocido como enfoque en «cascada») define y fija el alcance y los requisitos en las primeras etapas del proyecto, y entrega sus productos a través de una serie de fases secuenciales. Como el alcance y la calidad se fijan al inicio del proyecto, el tiempo y el coste suelen ajustarse para poder cumplir con los requisitos dentro de esas restricciones.
Ciclo de vida iterativo
Un ciclo de vida iterativo (también conocido como enfoque «ágil») define y fija el tiempo y el coste disponibles para el proyecto. Los productos se entregan de forma iterativa, y el alcance y la calidad se ajustan para cumplir con las restricciones de tiempo y coste.
Enfoque híbrido
Un ciclo de vida híbrido combina elementos tanto del enfoque lineal como del iterativo. Algunas fases del proyecto (p. ej., el diseño del producto) pueden adaptarse mejor a un enfoque incremental, especialmente en las etapas iniciales, mientras que otras (p. ej., la entrega del producto) pueden beneficiarse de un enfoque lineal secuencial.
El ciclo de vida del Praxis Framework
Praxis es un marco de trabajo gratuito e impulsado por la comunidad para gestionar proyectos, programas y carteras. En el centro de Praxis se encuentra un ciclo de vida de proyecto que puede adaptarse para su uso con diferentes tipos de proyectos, ya sean simples o complejos, ejecutados como iniciativas independientes o como parte de un programa más amplio. Para facilitar la introducción al ciclo de vida de Praxis, supondremos que estamos embarcándonos en un proyecto sencillo en el que cada paso se sucede consecutivamente al anterior.
Fase de identificación
El objetivo de esta fase es explorar una idea inicial, desarrollarla hasta obtener un esquema de alto nivel de un proyecto y evaluar si el concepto preliminar tiene probabilidades de ser viable y, por tanto, merece ser investigado con mayor detalle. Cada proyecto se activa mediante un mandato —la idea inicial— y la fase de identificación toma este mandato y lo formaliza en una justificación de alto nivel para el proyecto, denominada acta de constitución. Esta fase también identifica el trabajo necesario para llevar a cabo las actividades de planificación e investigación más detalladas requeridas en la siguiente fase, lo cual queda documentado en el plan de definición.
En conjunto, el acta de constitución y el plan de definición sirven de base para decidir si se avanza o no a la siguiente fase del ciclo de vida, en la que el trabajo necesario para entregar el proyecto se definirá con mayor detalle. Al final de esta fase hay una compuerta de decisión, donde se determina si el proyecto debe continuar a la siguiente etapa.
Fase de definición
Esta fase se centra en establecer una base sólida para el proyecto. Su objetivo es desarrollar una imagen más detallada de lo que el proyecto necesita producir, el trabajo implicado en su ejecución y cómo debe gestionarse el proyecto, con el fin de determinar si debe avanzar hacia la entrega.
Aquí es donde se define el alcance del proyecto y se planifica, programa y presupuesta el trabajo, y donde la justificación del proyecto (que compara los costes, beneficios y riesgos implicados) queda documentada en un caso de negocio. Al final de esta fase hay otro punto de decisión en el que la documentación pertinente se utiliza como base para autorizar la ejecución del proyecto.
Fase de ejecución
En esta fase se ejecutan los planes y se entregan los productos. Esto implica autorizar la realización del trabajo y aceptar los productos a medida que se completan, supervisar el progreso en relación con los planes y tomar medidas correctivas si es necesario para mantener el rumbo, informar y comunicarse con las partes interesadas, y resolver o escalar los problemas a medida que surjan.
Cierre
Al final del proyecto es importante cerrar las actividades de manera controlada y asegurarse de que todos los cabos sueltos queden resueltos. Esta fase implica verificar que todos los productos han sido entregados y aceptados por las áreas operativas correspondientes, que cualquier asunto pendiente tiene asignado un responsable para su resolución posterior, que el proyecto es revisado en busca de lecciones aprendidas y mejoras que puedan trasladarse para beneficiar a otros proyectos en el futuro, y que los recursos, como el personal o el equipamiento, son desmovilizados.
Conclusión
El ciclo de vida del proyecto ayuda a los gestores de proyectos a centrarse en los aspectos más importantes en cada etapa de la ejecución. Si deseas obtener más información, visita el sitio web de Praxis Framework, donde encontrarás una gran variedad de recursos gratuitos disponibles.