El cambio ya no es una fase temporal. Es una condición constante de los negocios modernos.
La transformación digital, la presión regulatoria, las expectativas cambiantes de los clientes y la volatilidad económica hacen que las organizaciones a menudo gestionen múltiples iniciativas de cambio al mismo tiempo. Sin embargo, a pesar de esta realidad, muchos programas de cambio aún luchan por generar valor duradero, no porque la estrategia esté equivocada, sino porque la organización no está equipada para absorber y sostener el cambio a ritmo acelerado.
Para las organizaciones enfocadas en la resistencia operacional, el desafío es claro: ¿cómo habilitar el cambio sin agotar a tu gente, fragmentar la ejecución o debilitar las operaciones del día a día?
Qué esperar